El gran Elefante
En primer lugar, no puedes irte de Nantes sin ver el Elefante que se pasea por la Isla de Nantes y quizá montar a su lomo.
Si el tiempo lo permite, podrás disfrutar de unos momentos de relax en la playa mientras los niños juegan con la arena. La encontrarás junto a las orillas cubiertas de césped, frente al muelle de la Fosse. Y para poder bañarse en verano encontrará ducha y hasta vestuarios. El lugar que antes se dedicaba a la construcción de barcos, se ha convertido en un solarium con una protección de 1,10 m. Disfruta también del Jardín de los Viajes situado en una antigua cala hoy convertida en área de juegos infantil con vegetación exótica (puentes balanceantes, tirolina…).
El castillo de los Duques de Bretaña
Es también es una visita imprescindible (ver p. 30) . Y para las familias existen dos posibilidades: «Pequeños o mayores: a cada cual su castillo». Los adultos siguen la visita guiada mientras los niños se van a jugar con los monitores.
sábados y vacaciones escolares a las 14h30
Reserva obligatoria en el +33/ 02 51 17 49 90
«Visitas con la familia guiadas por un monitor»: Visita interactiva en la que pequeños y mayores conocerán la ciudad y sus habitantes con un monitor cultural.
A partir de 5 años
Duración: 1h15
Reservas: www.château-nantes.fr
¡Aprovecha la tienda del castillo! Está llena de ideas para toda la familia.
Y luego… un descanso bien merecido en los fosos del castillo donde los niños podrán jugar, tomar un pic-nic, correr…
El Jardín de las Plantas
No lejos del castillo, frente a la estación, se halla el jardín botánico aquí conocido como el Jardín de las Plantas con magníficas colecciones de vegetales, invernaderos…Los niños podrán divertirse con sus juegos, sus animales, sus pajareras y hasta saborear un helado si se portan bien. También hay un lugar adaptado para cambiar a los bebés.
La torre lu
Sube la torre y disfruta de las vistas panorámicas a Nantes desde el «gyrorama», una extraña maquionaria que el visitante acciona él mismo.
Los museos
Tanto si hace sol como si no, refúgiate en alguno de los numerosos museos de la ciudad. ¡Te encantarán!
Para los amantes de los animales: la galería de los vertebrados o el vivarium del Museo de Historia Natural.
Visite también el Maillé Brézé, un antiguo barco de escolta en el muelle de la Fosse.
El planetario satisfará a todos los que quieran conocer nuestro universo, las planetas y las estrellas
Por último, el fantástico Museo Julio Verne y el Museo de la Imprenta con visitas preparadas para los jóvenes aventureros de 6 a 12 años que los convierten en héroes.
Circuitos turísticos
Si quieres visitar la ciudad, pero tus niños no quieren caminar… ánimo: para eso está el trenecito o el autobús turístico y sus circuitos por la ciudad.
Deporte
A los más deportistas les conviene alquilar una bici, cruzar el Loira con el Navibus y dar un paseo hasta Trentemoult o bien alquilar un barco eléctrico para subir Erdre arriba después de hacer un pic-nic en la isla de Versailles y haber visitado la casa del Erdre.
Golosina
Y no está nada mal terminar el día tomándose un chocolate caliente en la brasería La Cigale, cuyo decorado encantará a los mayores y donde los visitantes más pequeños son bienvenidos.


