Cada creación, firmada por un artista de fama internacional, nos guía hacia un lugar atípico o un punto destacado del estuario. Desde 2007, 16 obras forman las bases de un monumento que abarca 60 km: una “villa chimenea” colgada a 15 m de altura, un péndulo de 7 m suspendido en una antigua cementera, un jardin estrellado, una serpiente de 40 m de longitud, una ninfa que ha decidido vivir entre las aguas del canal de Saint-Félix, un jardín sobre el techo de una base submarina, un barco que parece blando, un observatorio…


